hoy es mi
primer dia en mi nuevo trabajo, es increíble para mi que me hayan contratado
sin experiencia… y dadas mis circunstancias.
como cada día,
me levanto y tomo una ducha, al salir pongo crema en todo mi cuerpo y dejo que
el aire me toque mientras absorbe la crema, saco un juego de panties y bra del cajón,
escojo el que me hace sentir linda el día de hoy, ya que es un día importante.
este bra con negro con flores rosas me gusta, es coqueto y conservador a la
vez, me lo coloco, y dejo mis panties sobre la cama, me siento frente al
tocador y empiezo a peinarme y maquillarme, es rara esta costumbre que adquirí
desde adolescente, el sentarme solo con brasiere y nada mas, viéndome al
espejo, creo que me hace sentir sensual, sentir la piel del banquito en mi
trasero desnudo y un poco de mis “otras” partes me hace erizarme.
quedo
hermosa, ahora si, tomo mis panties y las subo lentamente, me encanta sentir la
sensación de la tela en mis piernas depiladas, acomodo esa parte extra con
cuidad. escojo una falda entallada del closet, me la pruebo y cambio de
parecer, creo que hoy tengo ganas de algo más juvenil, más fresco, así que la
tiro al suelo y tomo otra, una falda amplia, tableada, tipo colegiala pero sin
cuadros, si, es perfecta, me pongo frente al espejo y me modelo a mi misma,
giro y el vuelo hace que se me levante, oh no! quizá sea peligrosa para el primer día de
trabajo!, no es muy corta, pero requiere de mucho cuidado. y si tengo que subir
escaleras? y si tengo que caminar por un pasillo abierto en un segundo piso?
bueno.... me arriesgare
me pongo
una bonita blusa blanca con manga larga, y una mascada alrededor, ahora el
toque final, unos zapatos negros con correa al tobillo, me veo divina.
tomo mi
portafolios, y me coloco mis lentes, salgo a la calle y busco un taxi, mientras
espero puedo recordar el temor que me daba salir a la calle las primeras veces,
como la paranoia me hacia sentir que todos me observaba, que conocían mi
secreto. Mi pensamiento se interrumpe por el ruido de llantas rechinando en el
suelo al frenar de repente. se paran dos taxis y pelean por subirme, eso me
hace sentir nerviosa pero me subo rápidamente al que esta mas cerca, hago
maniobras por subir a el para que mi falda no deje ver nada, el chofer del otro
taxi le grita obscenidades a mi chofer que esta embobado viendo como me subo.
le digo la dirección y se pone en marcha mientras le hace señas y se burla del
otro, al parecer porque escogí subirme al de el, vamos en camino pero noto como
no deja de verme por el retrovisor, yo hago como que no me doy cuenta.
llegamos al
destino, le pago al hombre que me dice un piropo, el cual no entendí, abro la
puerta y deslizo con cuidado mis piernas fuera del vehiculo. al bajar mi primer
pierna me doy cuenta que dos hombres guapos con traje esperaban el taxi, yo me
quedo congelada observándolos mientras uno de ellos me tiende una mano para
ayudarme a bajar, es ahí donde me percato que quizá no tuve el cuidado
suficiente al bajarme.
camino por
el pasillo, estos tacones me hacen mover mi cadera en exceso, se escuchan los
golpes de los zapatos en el piso mientras todos me voltean a ver. me siento
incomoda, hay muchos hombres, todos con traje, platicando, atendiendo, entrando
y saliendo, y todos me ven por un momento. entonces, frente a mí, la pesadilla
del día de hoy: escaleras
las subo,
con cuidado, me tomo del barandal mientras con la otra mano llevo el
portafolios, no se que hacer, se que me están observando todos desde abajo, no sé
si se me alcance a ver mi ropa interior bajo la falda o no, pero ya estoy a la
mitad, no me queda mas que llegar hasta arriba. A pesar de ser algo tan común,
para mi estaba siendo toda una travesía. Finalmente, alcanzo el ultimo escalón
y me siento exitosa, la duda de si mostré o no quedo atrás, ahora hay que ver
hacia el frente.
llego a la
oficina de mi nuevo jefe, resulta que es el dueño de todo el edificio, un
hombre ya mayor, pero aun fuerte, muy serio, me ve y me atiende, porque
precisamente no tiene secretaria y seré yo la que tomara ese puesto. a
diferencia de los demás, el no parece ponerme atención en las piernas o
cualquier otra parte de mi cuerpo, quizá sea por su edad. Me saluda de mano con
un apretón firme y una nula expresión en el rostro, me dice su nombre y que
supone que yo soy la aspirante que estaba esperando, a lo cual asiento con la
cabeza, me muestra mi escritorio, me muestra mis labores y me comenta que el
día de hoy estaré a prueba, se mete a su oficina, así nomás sin más preámbulo,
doy unos pasos que resuenan en el piso, me coloco detrás del escritorio y me
siento despacio, como una princesa, siento como me hundo un poco en la silla de
piel mientras extiendo mis manos sobre el frio escritorio, es increíble, todo
lo que pasa por mi cabeza en ese momento. ahora si, a trabajar, parece que el
trabajo será fácil, llevarle el café cuando me llama, llevarle papeles para
firmar, transcribir algunas cosas, pan comido.
Un minuto
después, el interfon de mi escritorio suena, lo contesto y el me da unas
ordenes, me indica donde estan unos papeles y lo que hay que hacer con ellos.
Comienzo a hacerlo, es realmente sencillo.
La mañana ha
sido muy sencilla, recibir algunas personas y comunicarle por el interfon que
ahí estaban, hacerlas pasar, verlas salir, pero lo curioso es que todos los
hombres que salían de esa oficina, me voltean a ver con una sonrisa, pero no es
una sonrisa normal, es una sonrisa algo perversa. Mi paranoia vuelve a mi, estoy
comenzando a pensar que ellos saben lo que yo oculto.
Llego la
hora de la comida, mi jefe salió de su oficina y como evitando mi mirada, me
dice que estoy haciendo un buen trabajo, que me espera por la tarde. Se fue y
yo comienzo a guardar las cosas en el escritorio. Salgo de la oficina y mucha
gente está haciendo lo mismo, camino tratando de disimular el movimiento
involuntario de las caderas y el ruido de los tacones pero esta vez se pierden
entre las pláticas de las personas y el
ruido del edificio, ahora paso desapercibida, bueno…. Algunos hombres me miran
y se dicen algo entre ellos, pero yo me siento integrada en ese mundo de gente,
la escalera ahora no es una tortura, las personas a mi alrededor me protegen de
ser vista debajo de mi falda.
No se si ir
a comer a casa o comer algo por ahí, aun siento cierto temor de estar ante la
gente, mi casa no es lejos, sin embargo, caminar con tacones no es facil,
tomare otro taxi? No lo se. Veo ahí un pequeño restaurant de comida rápida. Ahí
comeré, me siento entre toda la gente que esta en sus asuntos, nadie se percata
de mi, mas que un par de adolescentes que no dejan de mirarme y de murmurarse
cosas y después reir, me atienden, y como tranquilamente, regreso al trabajo un
poco antes de que todos lleguen, las escaleras son las mismas, pero esta vez no
hay nadie esperando un descuido de mi parte. Me siento nuevamente en mi silla y
continuo con mi trabajo. Al poco tiempo, regresa mi jefe, halagando mi
puntualidad, entra a su oficina y no se nada de el durante un par de horas.
por la
tarde me manda llamar, yo voy muy contenta, ya que me ha dicho que he trabajado
muy bien, entro en su oficina y lo veo, pero su expresión es un poco más seria que al
principio, me pide que cierre la puerta y me siente, yo me comienzo a
preocupar, habré hecho algo mal? El saca unos papeles y me dice:
"señorita, usted fue contratada después de una rigurosa investigación,
sabemos todo de usted, hasta el más pequeño de sus secretos, así que le
propongo dos opciones, la primera es que usted se rehúse a seguir en el
trabajo, pero esos secretos serán hechos públicos, la segunda es que usted
conserve su trabajo, con un muy buen sueldo, pero tendrá total disponibilidad a
lo que el consejo le pida”.
yo me quedé
congelada, obviamente sabia de lo que hablaba, me daba miedo, no supe que
decir, mi cerebro no reaccionaba, estaba asustada, temblaba y sentía una
especie de sudor frio, me sentí presionada, así que acepté. acto seguido, tiro
los papeles sobre la alfombra y me ordeno que los recogiera. yo quedo quieta,
sin saber que estaba sucediendo, entonces me voltea a ver fijamente y me habla
mas fuerte, me asusta, así que me agacho
con cuidado por ellos y me dice "buena chica". se los entrego y
vuelve a tirarlos al piso, me vuelve a ordenar que los levante y mis ojos
comienzan a rozarse, acaso esta jugando? Es una prueba? cuando me dispongo a
volverme a agachar con cuidado el me dice: "no, así no, te quiero en
cuatro" en cuatro? En cuatro que? A que se refiere? Me le quedo viendo
nuevamente y me grita: “en cuatro patas, te dije” creo que se a que se refiere.
humillada
me agacho por los papeles, comienzo a recogerlos cuando siento su mano tocando
mi trasero. inmediatamente me volteo a punto de reclamarle, pero el, muy
enojado, me dice: "señorita Fernández, recuerde que tenemos un trato,
usted no está en posición de exigir nada, así que obedezca de una buena
vez"
las lágrimas
salen de mis ojos, mi rímel se corre un poco. me volteo nuevamente y comienzo a
recoger los papeles, entonces siento que me rodea el cuello con algo, siento
como si me quisiera ahorcar, pero no hay suficiente presión, es un collar como
de perro, cuando quiero respingar, me dice "calmadita, perrita" me
abrocha el collar y saca mi cabello fuera de el, coloca una correa y me jala
hacia atrás mientras con su mano me oprime el trasero hacia abajo:
"sentadita, perrita"
cuando me
tiene sentada, comienza a acariciarme mi cabello, entonces me jala de la correa
y me ordena subir al escritorio, yo sumisamente lo hago, cuando estoy arriba,
pasa su mano desde mi cabeza hasta mi trasero, por toda mi espalda, como
acariciando un perro de exposición, cuando llega hasta atrás, mete su mano
debajo de mi falda y toca mis piernas, pegado a mis genitales, mientras sigue
diciendo, "que linda perrita!
toma la
correa y la ata a un extremo de su escritorio mientras me ordena quedarme
quieta, camina hacia atrás de mi sin que yo me mueva, mete sus manos bajo mi
falda, la cual ya no me cubre mucho en esa posición, me acaricia mis partes y
comienza a bajar mi ropa interior, la cual deja a la altura de mis rodillas
liberando mi parte mas oculta de sus ataduras, me comienza a tocar mientras
escucho que marca su celular, sus dedos comienzan a acariciar mi ano, al
momento que dice "si, vente ya, aquí la tengo, la voy a dejar lista para
cuando llegues" dicho esto, escupe en mi trasero y comienza a meterme su
dedo.
cuelga el teléfono
y con un poco de brusquedad trata de entrar en mis entrañas mientras murmura
cosas imperceptibles, me siento humillada, quiero huir de ahí pero estoy atada
como un perro. escucho que abre el cajón, cuando intento voltear me reprende
fuertemente y me asusta, me hace llorar nuevamente, comienzo a sentir algo húmedo
y caliente en mi trasero y después de un momento, empiezo a sentir como las
paredes de mi abertura anal se expanden y algo que entra, quiero ver que es,
pero no puedo voltear. el siempre esta diciéndome "buena perrita". el
objeto entra cada vez mas, despacio, con cuidado, puedo escuchar un poco su excitación,
entra un poco mas y sale despacio, en la siguiente vez entra todavía un poco mas
y vuelve a salir y así sucesivamente mientras me acaricia a veces el trasero, a
veces mi estomago, en cierto momento donde lo siento de lado me acaricia el
cabello y toca mis pequeños senos
cuando me
percato, me doy cuenta en la ventana alcanza a reflejarse un poco lo que esta
sucediendo, enfoco mi vista y veo la imagen parcial de lo que está ocurriendo,
veo a una chica, humillada, arrodillada en un escritorio, con una correa deteniéndola,
la falda levantada y un hombre metiendo y sacando un objeto de las entrañas de
ella, la imagen me confunde, es humillante, pero una parte de mi se excita, lo
que hace que unas gotas inútiles salgan de mi desperdiciada parte masculina.
en ese
preciso momento, tocan la puerta, el da la orden de que pasen, entra un hombre
enorme, corpulento, bien vestido, semi calvo, cierra la puerta tras de el sin
quitarme la mirada de encima mientras dice "tienes razón, es un magnifico
ejemplar" se acerca a mí con ojos de lujuria, me toma la cara de la
barbilla y me obliga a verlo a los ojos "que bonita" dice mientras me
da unas ligeras cachetadas. al mismo tiempo, mi jefe dejo de mover el objeto
dentro de mi, lo deja adentro y comienza también a acariciarme la espalda.
entonces el hombre robusto pregunta "la vamos a inseminar?"
mi jefe desata
la correa y me ordena bajar del escritorio, pero esta vez no me hace
arrodillarme en el suelo, me ordena quitarme la ropa interior, yo acepto con
miedo, simplemente junto las piernas y sola cae la prenda, levanto una a una
mis piernas para quedar fuera de esas hermosas panties, mi miembro ahora queda
colgando, flácido y liberado. mi ano invadido por un objeto que parece no
querer salir de ahí. Mi jefe se coloca por un lado y me empuja la cabeza hacia
abajo, haciendo que yo quede recostada boca abajo en el fino mueble, pero con
las piernas estiradas, parada en el suelo. le dice al hombre grande "esta
es para ti, te la debía"
el hombre
grande camina hacia mi parte trasera y retoma el juego del objeto dentro de mi
mientras que mi jefe comienza a sacar su pene se coloca en el otro extremo del
escritorio, justo frente a mi y me da unos golpes en mi rostro con el. entonces
lo coloca en mis labios, los cuales están cerrados, puedo olerlo, puedo sentir
el líquido que sale primero. se molesta porque no abro mi boca, me toma
fuertemente metiendo sus dedos en mis mejillas y me ordena que la abra.
comienza a follarme la boca despacio mientras el de atrás mueve el objeto,
entonces siento que lo saca todo, mi anito se contrae, por estar distraída en
esa sensación no me di cuenta que estaba chupando el pene instintivamente,
hasta puedo decir que lo disfrutaba, obviamente mi jefe si lo hacia
siento
nuevamente en la entrada de mi trasero, pero esta vez es tibio, ya imagino lo
que es, el comienza a meterlo despacio, no me duele porque esta muy lubricado y
dilatado, siento que entra centímetro a centímetro, pero no acaba de entrar?
aun falta mas? Mis esfínteres se contraen sin éxito. sigo sintiendo que entra
hasta que su abultado vientre choca con mi trasero, no me percato que mi boca
esta llena de saliva e incluso escurre, el hombre de atrás me toma de la
cintura, como para tener control de mi, como si no quisiera dejarme escapar,
mete todo su miembro y cuando no entra mas, abre mis nalgas y empuja
nuevamente, su cuerpo me empuja contra el escritorio, no puedo avanzar mas,
quedo estática, así que siento que su pene toca el fondo de mis entrañas. Estoy
empalada por mi boca y por atrás.
entre ellos
cruzan algunas palabras, estoy como perdida, tan dispersa que no puedo darme
cuenta que, gracias a la posición en que queda mi cabeza, el hombre que penetra
mi boca está metiéndolo casi hasta mi garganta, mientras escucho un rollo de
cinta adhesiva, de esas gruesas como metálicas, me viene a la cabeza las películas
donde atan a las personas con esta cinta e imagino que es lo que van a hacer
conmigo. Me asusto esperando ser atada, pero no es así, mi jefe saca un poco su
pene de mi garganta, dejándolo solo en la boca, me toma fuertemente de la
cabeza y empiezo a sentir chorros de líquido caliente llenando mi boca. trato
de quitarme, pero es mas fuerte que yo. en cuanto termina, saca rápidamente su
pene y me cubre la boca con la cinta, el sabor no es agradable, pero no es
asqueroso, no puedo escupirlo, el se burla de mi diciéndome "ahora solo
tienes una opción de que hacer con ese regalito" y comienza a reir. con el
forcejeo, mi ano se contrae espasmódicamente y parece ser una sensación
maravillosa para el hombre que me penetra por atrás, ya que sus expresiones
suben de tono y siento sus embestidas mas rápidas y profundas mientras dice
cosas como "oh si perrita linda, toma todo esto, aaahhhh que apretada
estas" acto seguido siento que mi vientre se empieza a inflamar, un instante
después siento muy caliente dentro de mi al tiempo que mi penetrador me sujeta
excesivamente fuerte de la cintura y disminuye el ritmo de sus movimientos. Mi
jefe sigue burlándose de mi cuando ve mis expresiones faciales al soportar el
enorme pene que me penetra, me detengo con mis manos de los extremos del
escritorio y mi cabello brinca de un lado a otro. Yo ya no puedo aguantar mas y
tengo que tragar el semen de mi boca. el hombre grande sale de mi, dejando
escurrir un poco de su esperma sobre mi trasero, se agacha y sube mis panties,
las cuales se me pegan con su líquido a mi cuerpo, ambos se comienzan a guardar
sus órganos, mi jefe poco a poco comienza a dejar de reír mientras el otro enorme
hombre dice: "que buena perrita, si lo vale"
siento un
poco del semen del hombre escurriendo por mis genitales, y aunque no puedo ver,
estoy segura que mi insignificante pene también está escurriendo. mi jefe me
levanta de la correa mientras con cuidado remueve la cinta de mi boca y me pide
que la abra y saque la lengua para comprobar que haya tragado todo. mi cara está
hecha un desastre, el rimel corrido por las lágrimas, mi labial mezclado con
saliva y semen por todo mi rostro, mi cabello desaliñado. me guía con la corre
y me sienta en la silla mientras me dice: "ahora nos perteneces, ve a
arreglarte y regresa a tu trabajo"
me levanto,
me quita la correa, pero me deja el collar. camino humillada rumbo a la puerta
mientras ellos me ven con morbo y sonríen. salgo, me dirijo al baño que hay en
la recepción de la oficina, me miro en el espejo y parece que veo una obra de
arte abstracto. Me digo a mi misma pausadamente mientras me veo a los llorosos
ojos “acabas de ser usada como un vil objeto sexual. Que harás al respecto?”
arreglo el desastre de mi rostro y regreso a mi escritorio, me siento y puedo
sentir el semen escurriendo fuera de mis entrañas y haciendo un desastre en mi
ropa interior y quizá en mi falda, siento todavía el sabor del semen en mi
boca. en ese momento sale el hombre grande de la oficina, me voltea a ver
sonriendo y me dice: "espero que hayas quedado preñada, si no, habrá mucho
mas de esto" me toma del rostro y me da una ligera cachetada. se aleja
riendo de forma macabra, mientras yo siento miedo y como si los espermas
estuvieran nadando dentro de mi estomago.
Sigo
paralizada un par de minutos, quiero asimilar lo que acaba de pasar, se abre la
puerta y sale mi jefe, me dice: “ya sabe lo que hemos convenido, así que es su
decisión si la veo o no aquí mañana” saca un puño de billetes y lo pone sobre
mi escritorio mientras se aleja caminando como si nada hubiese pasado.