viernes, 21 de octubre de 2016

La entrevista laboral

hoy es mi primer dia en mi nuevo trabajo, es increíble para mi que me hayan contratado sin experiencia… y dadas mis circunstancias.

como cada día, me levanto y tomo una ducha, al salir pongo crema en todo mi cuerpo y dejo que el aire me toque mientras absorbe la crema, saco un juego de panties y bra del cajón, escojo el que me hace sentir linda el día de hoy, ya que es un día importante. este bra con negro con flores rosas me gusta, es coqueto y conservador a la vez, me lo coloco, y dejo mis panties sobre la cama, me siento frente al tocador y empiezo a peinarme y maquillarme, es rara esta costumbre que adquirí desde adolescente, el sentarme solo con brasiere y nada mas, viéndome al espejo, creo que me hace sentir sensual, sentir la piel del banquito en mi trasero desnudo y un poco de mis “otras” partes me hace erizarme.

quedo hermosa, ahora si, tomo mis panties y las subo lentamente, me encanta sentir la sensación de la tela en mis piernas depiladas, acomodo esa parte extra con cuidad. escojo una falda entallada del closet, me la pruebo y cambio de parecer, creo que hoy tengo ganas de algo más juvenil, más fresco, así que la tiro al suelo y tomo otra, una falda amplia, tableada, tipo colegiala pero sin cuadros, si, es perfecta, me pongo frente al espejo y me modelo a mi misma, giro y el vuelo hace que se me levante, oh no!  quizá sea peligrosa para el primer día de trabajo!, no es muy corta, pero requiere de mucho cuidado. y si tengo que subir escaleras? y si tengo que caminar por un pasillo abierto en un segundo piso? bueno.... me arriesgare

me pongo una bonita blusa blanca con manga larga, y una mascada alrededor, ahora el toque final, unos zapatos negros con correa al tobillo, me veo divina.

tomo mi portafolios, y me coloco mis lentes, salgo a la calle y busco un taxi, mientras espero puedo recordar el temor que me daba salir a la calle las primeras veces, como la paranoia me hacia sentir que todos me observaba, que conocían mi secreto. Mi pensamiento se interrumpe por el ruido de llantas rechinando en el suelo al frenar de repente. se paran dos taxis y pelean por subirme, eso me hace sentir nerviosa pero me subo rápidamente al que esta mas cerca, hago maniobras por subir a el para que mi falda no deje ver nada, el chofer del otro taxi le grita obscenidades a mi chofer que esta embobado viendo como me subo. le digo la dirección y se pone en marcha mientras le hace señas y se burla del otro, al parecer porque escogí subirme al de el, vamos en camino pero noto como no deja de verme por el retrovisor, yo hago como que no me doy cuenta.

llegamos al destino, le pago al hombre que me dice un piropo, el cual no entendí, abro la puerta y deslizo con cuidado mis piernas fuera del vehiculo. al bajar mi primer pierna me doy cuenta que dos hombres guapos con traje esperaban el taxi, yo me quedo congelada observándolos mientras uno de ellos me tiende una mano para ayudarme a bajar, es ahí donde me percato que quizá no tuve el cuidado suficiente al bajarme.

camino por el pasillo, estos tacones me hacen mover mi cadera en exceso, se escuchan los golpes de los zapatos en el piso mientras todos me voltean a ver. me siento incomoda, hay muchos hombres, todos con traje, platicando, atendiendo, entrando y saliendo, y todos me ven por un momento. entonces, frente a mí, la pesadilla del día de hoy: escaleras

las subo, con cuidado, me tomo del barandal mientras con la otra mano llevo el portafolios, no se que hacer, se que me están observando todos desde abajo, no sé si se me alcance a ver mi ropa interior bajo la falda o no, pero ya estoy a la mitad, no me queda mas que llegar hasta arriba. A pesar de ser algo tan común, para mi estaba siendo toda una travesía. Finalmente, alcanzo el ultimo escalón y me siento exitosa, la duda de si mostré o no quedo atrás, ahora hay que ver hacia el frente.

llego a la oficina de mi nuevo jefe, resulta que es el dueño de todo el edificio, un hombre ya mayor, pero aun fuerte, muy serio, me ve y me atiende, porque precisamente no tiene secretaria y seré yo la que tomara ese puesto. a diferencia de los demás, el no parece ponerme atención en las piernas o cualquier otra parte de mi cuerpo, quizá sea por su edad. Me saluda de mano con un apretón firme y una nula expresión en el rostro, me dice su nombre y que supone que yo soy la aspirante que estaba esperando, a lo cual asiento con la cabeza, me muestra mi escritorio, me muestra mis labores y me comenta que el día de hoy estaré a prueba, se mete a su oficina, así nomás sin más preámbulo, doy unos pasos que resuenan en el piso, me coloco detrás del escritorio y me siento despacio, como una princesa, siento como me hundo un poco en la silla de piel mientras extiendo mis manos sobre el frio escritorio, es increíble, todo lo que pasa por mi cabeza en ese momento. ahora si, a trabajar, parece que el trabajo será fácil, llevarle el café cuando me llama, llevarle papeles para firmar, transcribir algunas cosas, pan comido.

Un minuto después, el interfon de mi escritorio suena, lo contesto y el me da unas ordenes, me indica donde estan unos papeles y lo que hay que hacer con ellos. Comienzo a hacerlo, es realmente sencillo.

La mañana ha sido muy sencilla, recibir algunas personas y comunicarle por el interfon que ahí estaban, hacerlas pasar, verlas salir, pero lo curioso es que todos los hombres que salían de esa oficina, me voltean a ver con una sonrisa, pero no es una sonrisa normal, es una sonrisa algo perversa. Mi paranoia vuelve a mi, estoy comenzando a pensar que ellos saben lo que yo oculto.

Llego la hora de la comida, mi jefe salió de su oficina y como evitando mi mirada, me dice que estoy haciendo un buen trabajo, que me espera por la tarde. Se fue y yo comienzo a guardar las cosas en el escritorio. Salgo de la oficina y mucha gente está haciendo lo mismo, camino tratando de disimular el movimiento involuntario de las caderas y el ruido de los tacones pero esta vez se pierden entre las pláticas de las personas  y el ruido del edificio, ahora paso desapercibida, bueno…. Algunos hombres me miran y se dicen algo entre ellos, pero yo me siento integrada en ese mundo de gente, la escalera ahora no es una tortura, las personas a mi alrededor me protegen de ser vista debajo de mi falda.

No se si ir a comer a casa o comer algo por ahí, aun siento cierto temor de estar ante la gente, mi casa no es lejos, sin embargo, caminar con tacones no es facil, tomare otro taxi? No lo se. Veo ahí un pequeño restaurant de comida rápida. Ahí comeré, me siento entre toda la gente que esta en sus asuntos, nadie se percata de mi, mas que un par de adolescentes que no dejan de mirarme y de murmurarse cosas y después reir, me atienden, y como tranquilamente, regreso al trabajo un poco antes de que todos lleguen, las escaleras son las mismas, pero esta vez no hay nadie esperando un descuido de mi parte. Me siento nuevamente en mi silla y continuo con mi trabajo. Al poco tiempo, regresa mi jefe, halagando mi puntualidad, entra a su oficina y no se nada de el durante un par de horas.

por la tarde me manda llamar, yo voy muy contenta, ya que me ha dicho que he trabajado muy bien, entro en su oficina y lo veo,  pero su expresión es un poco más seria que al principio, me pide que cierre la puerta y me siente, yo me comienzo a preocupar, habré hecho algo mal? El saca unos papeles y me dice: "señorita, usted fue contratada después de una rigurosa investigación, sabemos todo de usted, hasta el más pequeño de sus secretos, así que le propongo dos opciones, la primera es que usted se rehúse a seguir en el trabajo, pero esos secretos serán hechos públicos, la segunda es que usted conserve su trabajo, con un muy buen sueldo, pero tendrá total disponibilidad a lo que el consejo le pida”.

yo me quedé congelada, obviamente sabia de lo que hablaba, me daba miedo, no supe que decir, mi cerebro no reaccionaba, estaba asustada, temblaba y sentía una especie de sudor frio, me sentí presionada, así que acepté. acto seguido, tiro los papeles sobre la alfombra y me ordeno que los recogiera. yo quedo quieta, sin saber que estaba sucediendo, entonces me voltea a ver fijamente y me habla mas fuerte,  me asusta, así que me agacho con cuidado por ellos y me dice "buena chica". se los entrego y vuelve a tirarlos al piso, me vuelve a ordenar que los levante y mis ojos comienzan a rozarse, acaso esta jugando? Es una prueba? cuando me dispongo a volverme a agachar con cuidado el me dice: "no, así no, te quiero en cuatro" en cuatro? En cuatro que? A que se refiere? Me le quedo viendo nuevamente y me grita: “en cuatro patas, te dije” creo que se a que se refiere.

humillada me agacho por los papeles, comienzo a recogerlos cuando siento su mano tocando mi trasero. inmediatamente me volteo a punto de reclamarle, pero el, muy enojado, me dice: "señorita Fernández, recuerde que tenemos un trato, usted no está en posición de exigir nada, así que obedezca de una buena vez"

las lágrimas salen de mis ojos, mi rímel se corre un poco. me volteo nuevamente y comienzo a recoger los papeles, entonces siento que me rodea el cuello con algo, siento como si me quisiera ahorcar, pero no hay suficiente presión, es un collar como de perro, cuando quiero respingar, me dice "calmadita, perrita" me abrocha el collar y saca mi cabello fuera de el, coloca una correa y me jala hacia atrás mientras con su mano me oprime el trasero hacia abajo: "sentadita, perrita"

cuando me tiene sentada, comienza a acariciarme mi cabello, entonces me jala de la correa y me ordena subir al escritorio, yo sumisamente lo hago, cuando estoy arriba, pasa su mano desde mi cabeza hasta mi trasero, por toda mi espalda, como acariciando un perro de exposición, cuando llega hasta atrás, mete su mano debajo de mi falda y toca mis piernas, pegado a mis genitales, mientras sigue diciendo, "que linda perrita!

toma la correa y la ata a un extremo de su escritorio mientras me ordena quedarme quieta, camina hacia atrás de mi sin que yo me mueva, mete sus manos bajo mi falda, la cual ya no me cubre mucho en esa posición, me acaricia mis partes y comienza a bajar mi ropa interior, la cual deja a la altura de mis rodillas liberando mi parte mas oculta de sus ataduras, me comienza a tocar mientras escucho que marca su celular, sus dedos comienzan a acariciar mi ano, al momento que dice "si, vente ya, aquí la tengo, la voy a dejar lista para cuando llegues" dicho esto, escupe en mi trasero y comienza a meterme su dedo.

cuelga el teléfono y con un poco de brusquedad trata de entrar en mis entrañas mientras murmura cosas imperceptibles, me siento humillada, quiero huir de ahí pero estoy atada como un perro. escucho que abre el cajón, cuando intento voltear me reprende fuertemente y me asusta, me hace llorar nuevamente, comienzo a sentir algo húmedo y caliente en mi trasero y después de un momento, empiezo a sentir como las paredes de mi abertura anal se expanden y algo que entra, quiero ver que es, pero no puedo voltear. el siempre esta diciéndome "buena perrita". el objeto entra cada vez mas, despacio, con cuidado, puedo escuchar un poco su excitación, entra un poco mas y sale despacio, en la siguiente vez entra todavía un poco mas y vuelve a salir y así sucesivamente mientras me acaricia a veces el trasero, a veces mi estomago, en cierto momento donde lo siento de lado me acaricia el cabello y toca mis pequeños senos

cuando me percato, me doy cuenta en la ventana alcanza a reflejarse un poco lo que esta sucediendo, enfoco mi vista y veo la imagen parcial de lo que está ocurriendo, veo a una chica, humillada, arrodillada en un escritorio, con una correa deteniéndola, la falda levantada y un hombre metiendo y sacando un objeto de las entrañas de ella, la imagen me confunde, es humillante, pero una parte de mi se excita, lo que hace que unas gotas inútiles salgan de mi desperdiciada parte masculina.

en ese preciso momento, tocan la puerta, el da la orden de que pasen, entra un hombre enorme, corpulento, bien vestido, semi calvo, cierra la puerta tras de el sin quitarme la mirada de encima mientras dice "tienes razón, es un magnifico ejemplar" se acerca a mí con ojos de lujuria, me toma la cara de la barbilla y me obliga a verlo a los ojos "que bonita" dice mientras me da unas ligeras cachetadas. al mismo tiempo, mi jefe dejo de mover el objeto dentro de mi, lo deja adentro y comienza también a acariciarme la espalda. entonces el hombre robusto pregunta "la vamos a inseminar?"

mi jefe desata la correa y me ordena bajar del escritorio, pero esta vez no me hace arrodillarme en el suelo, me ordena quitarme la ropa interior, yo acepto con miedo, simplemente junto las piernas y sola cae la prenda, levanto una a una mis piernas para quedar fuera de esas hermosas panties, mi miembro ahora queda colgando, flácido y liberado. mi ano invadido por un objeto que parece no querer salir de ahí. Mi jefe se coloca por un lado y me empuja la cabeza hacia abajo, haciendo que yo quede recostada boca abajo en el fino mueble, pero con las piernas estiradas, parada en el suelo. le dice al hombre grande "esta es para ti, te la debía"

el hombre grande camina hacia mi parte trasera y retoma el juego del objeto dentro de mi mientras que mi jefe comienza a sacar su pene se coloca en el otro extremo del escritorio, justo frente a mi y me da unos golpes en mi rostro con el. entonces lo coloca en mis labios, los cuales están cerrados, puedo olerlo, puedo sentir el líquido que sale primero. se molesta porque no abro mi boca, me toma fuertemente metiendo sus dedos en mis mejillas y me ordena que la abra. comienza a follarme la boca despacio mientras el de atrás mueve el objeto, entonces siento que lo saca todo, mi anito se contrae, por estar distraída en esa sensación no me di cuenta que estaba chupando el pene instintivamente, hasta puedo decir que lo disfrutaba, obviamente mi jefe si lo hacia

siento nuevamente en la entrada de mi trasero, pero esta vez es tibio, ya imagino lo que es, el comienza a meterlo despacio, no me duele porque esta muy lubricado y dilatado, siento que entra centímetro a centímetro, pero no acaba de entrar? aun falta mas? Mis esfínteres se contraen sin éxito. sigo sintiendo que entra hasta que su abultado vientre choca con mi trasero, no me percato que mi boca esta llena de saliva e incluso escurre, el hombre de atrás me toma de la cintura, como para tener control de mi, como si no quisiera dejarme escapar, mete todo su miembro y cuando no entra mas, abre mis nalgas y empuja nuevamente, su cuerpo me empuja contra el escritorio, no puedo avanzar mas, quedo estática, así que siento que su pene toca el fondo de mis entrañas. Estoy empalada por mi boca y por atrás.

entre ellos cruzan algunas palabras, estoy como perdida, tan dispersa que no puedo darme cuenta que, gracias a la posición en que queda mi cabeza, el hombre que penetra mi boca está metiéndolo casi hasta mi garganta, mientras escucho un rollo de cinta adhesiva, de esas gruesas como metálicas, me viene a la cabeza las películas donde atan a las personas con esta cinta e imagino que es lo que van a hacer conmigo. Me asusto esperando ser atada, pero no es así, mi jefe saca un poco su pene de mi garganta, dejándolo solo en la boca, me toma fuertemente de la cabeza y empiezo a sentir chorros de líquido caliente llenando mi boca. trato de quitarme, pero es mas fuerte que yo. en cuanto termina, saca rápidamente su pene y me cubre la boca con la cinta, el sabor no es agradable, pero no es asqueroso, no puedo escupirlo, el se burla de mi diciéndome "ahora solo tienes una opción de que hacer con ese regalito" y comienza a reir. con el forcejeo, mi ano se contrae espasmódicamente y parece ser una sensación maravillosa para el hombre que me penetra por atrás, ya que sus expresiones suben de tono y siento sus embestidas mas rápidas y profundas mientras dice cosas como "oh si perrita linda, toma todo esto, aaahhhh que apretada estas" acto seguido siento que mi vientre se empieza a inflamar, un instante después siento muy caliente dentro de mi al tiempo que mi penetrador me sujeta excesivamente fuerte de la cintura y disminuye el ritmo de sus movimientos. Mi jefe sigue burlándose de mi cuando ve mis expresiones faciales al soportar el enorme pene que me penetra, me detengo con mis manos de los extremos del escritorio y mi cabello brinca de un lado a otro. Yo ya no puedo aguantar mas y tengo que tragar el semen de mi boca. el hombre grande sale de mi, dejando escurrir un poco de su esperma sobre mi trasero, se agacha y sube mis panties, las cuales se me pegan con su líquido a mi cuerpo, ambos se comienzan a guardar sus órganos, mi jefe poco a poco comienza a dejar de reír mientras el otro enorme hombre dice: "que buena perrita, si lo vale"

siento un poco del semen del hombre escurriendo por mis genitales, y aunque no puedo ver, estoy segura que mi insignificante pene también está escurriendo. mi jefe me levanta de la correa mientras con cuidado remueve la cinta de mi boca y me pide que la abra y saque la lengua para comprobar que haya tragado todo. mi cara está hecha un desastre, el rimel corrido por las lágrimas, mi labial mezclado con saliva y semen por todo mi rostro, mi cabello desaliñado. me guía con la corre y me sienta en la silla mientras me dice: "ahora nos perteneces, ve a arreglarte y regresa a tu trabajo"

me levanto, me quita la correa, pero me deja el collar. camino humillada rumbo a la puerta mientras ellos me ven con morbo y sonríen. salgo, me dirijo al baño que hay en la recepción de la oficina, me miro en el espejo y parece que veo una obra de arte abstracto. Me digo a mi misma pausadamente mientras me veo a los llorosos ojos “acabas de ser usada como un vil objeto sexual. Que harás al respecto?” arreglo el desastre de mi rostro y regreso a mi escritorio, me siento y puedo sentir el semen escurriendo fuera de mis entrañas y haciendo un desastre en mi ropa interior y quizá en mi falda, siento todavía el sabor del semen en mi boca. en ese momento sale el hombre grande de la oficina, me voltea a ver sonriendo y me dice: "espero que hayas quedado preñada, si no, habrá mucho mas de esto" me toma del rostro y me da una ligera cachetada. se aleja riendo de forma macabra, mientras yo siento miedo y como si los espermas estuvieran nadando dentro de mi estomago.

Sigo paralizada un par de minutos, quiero asimilar lo que acaba de pasar, se abre la puerta y sale mi jefe, me dice: “ya sabe lo que hemos convenido, así que es su decisión si la veo o no aquí mañana” saca un puño de billetes y lo pone sobre mi escritorio mientras se aleja caminando como si nada hubiese pasado.